Top Ad unit 728 × 90

50ª FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUENOS AIRES - Una cena con velitas para dos.

 LA 50ª FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUENOS AIRES. Una cena con velitas para dos.

Sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas…” que dice la canción “Pedro Navaja”, y aunque la temática de la misma no tiene nada que ver con la reflexión que les traigo, esto es lo primero que emerge en mí al pensar en el hecho de haber presentando y firmando un cuento en el colorido barrio bonaerense de Palermo, en la FILBA, como se la conoce en los ambientes literarios para acortar la grandilocuencia de los grandes títulos, y que al final, como todo lo que toca el capitalismo desmesurado, acaba vaciándolo de significado.

Para ser sinceros en el compartir, pues de otro modo nada o poco sentido tiene sentarse a escribir, por momentos sentí que podría haber estado en la feria internacional de las batidoras o de las lavadoras… el objeto a vender era un poco lo de menos, o quizás lo de más.

Entiéndame, me siento muy afortunado de haber tenido la posibilidad de acompañar a “mi” cuento a tan magno evento, y doy muchas gracias, de corazón, por haber podido utilizar una pista de despegue tan grande. No me cansaré de agradecer a Paola, la responsable de la editorial independiente @serseresediciones, por haberme ofrecido esta oportunidad. Simplemente es que me dolió ver tantos miles de libros impresos para decorar, en forma de columnas, los stands de algunas editoriales gigantes, más que nada porque son árboles sin vida, y son tantos, tantos, que no creo que jamás se lleguen a vender.

Entrar en el espacio de “la Rural”, el enorme lugar en el que durante tres semanas se monta la FILBA, es un baño de estímulos sensoriales tan sumamente apabullante como desconcertante. Uno entra por esa alfombra roja en el pabellón central de la feria y las luces lo ciegan hasta tal punto, que no sabe bien dónde mirar; ni hacia fuera, para hallar el stand de tu editorial, ni hacia dentro, para encontrar el sentido y la relación que el evento te propone entre los libro y el despliegue de demasías.

Un libro, tal y como lo siento, es un ser con alma propia. Un alma sumatoria de todas las almas que lo componen. La del árbol, que dejó de tener hojas dispares y libres en su forma, para que estas se convirtiesen en hojas perfectamente “peinaditas”, la del autor, que transcribió en ellas su tiempo, es decir parte de su vida y de su sentir atravesándola, la de la editora, que cuando es persona también deja un pedacito de su alma en él, y por supuesto la del lector que dota de sentido al ciclo. Un alma que te busca, y al que buscas, lo sepas o no, para compartir intimidad. Para poder sumergirte, como después de una primera cita, en la textura de sus hojas, en el regustito que dejan las palabras de su contratapa en tu ser, en la imagen de la puerta que su portada te propone atravesar.

Un encuentro lleno de curiosidad, de magia y de sincronía, pues los libros no nos llegan por que sí, ni nos llaman la atención por una casualidad aleatoria (si es que eso existe), enmarcada en las leyes del mercado (esto seguro que sí… L); tampoco llegan a nuestras manos, de mano de otras manos, sin ninguna razón aparente.

Los libros son una forma de comunicación que viaja entre dimensiones, tanto del tiempo como del espacio. Son tesoros que a veces nosotros mismos nos regalamos a nosotros mismos desde otros tiempos, desde otras posibilidades que elegimos elegir con el fin de crecer, de expandirnos, de comprender y evolucionar; y siempre por mucho que escueza o entristezca leer algunos, desde el disfrute.

Otras veces es el inconsciente colectivo, la red universal de la que formamos parte la que te sorprende. Aunque sintiéndolo en profundidad no creo que, entre un a veces y el otro, exista mucha diferencia la verdad.

Así que permítanme mostrarles desde este sentir librito, cuán lejos está todo del potencial del encuentro cuando este se da en las ley capitalista del “cuanto más, mejor”.

Pero para no perder por este camino narrativo, la gratitud por la experiencia vivida, y jugando con los opuestos de los que tanto disfruta la razón, lo cierto, y verdaderamente mágico, es que ese encuentro casual entre el libro y su lector, se puede dar en cualquier lugar y bajo cualquier disfraz, pues el Amor, en su infinitos tapices, hila como si las formas no existiesen, las diluye hasta tal punto, que lo de menos es el qué, el quién y el dónde; y lo verdaderamente importante es que sea.

Aunque desde este que hoy teclea bajo la ilusión del elegir, si le preguntan, prefiero una cena con velitas para dos.

Les dejo con algunas fotos del mi paso por San Telmo y Palermo, pues también se escribe en las paredes…

Con gusto,

Miguel Tárrega Fernández-Mellado

 













 

 

 

50ª FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUENOS AIRES - Una cena con velitas para dos. Reviewed by Miguel Tárrega Fernández - Mellado on 17:55:00 Rating: 5

No hay comentarios:

All Rights Reserved by Mapamundeando © 2014 - 2015
Powered by pro4soft

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con la tecnología de Blogger.